VIDA Y MUERTE

jueves, 13 de junio de 2013

El cabaret de la muerte “Cabaret du Néant".

“BIENVENIDOS, OH VIAJEROS CANSADOS, ¡¡¡ENTRAR, al reino de la muerte!!! ELIGAN su ataúd y permanezcan sentados a su lado”.

Tan escalofriante bienvenida bien podía correr a cargo de “Vida y Muerte”, pero no, esta bienvenida no se hizo para vosotros, y ni siquiera corresponde al siglo en el que nos encontramos. Este era el afectuoso recibimiento que ofrecía una voz oculta a aquellos amantes del misterio que en busca de nuevas sensaciones, acudían cada noche al “Cabaret du Néant”, también conocido como el cabaret de la muerte o de la nada.

Los primeros cabarets se popularizan a principios del año 1881 en la ciudad de Paris, ofreciendo a sus clientes una alternativa a los clásicos teatros, y obsequiando a estos con un amplio abanico de actuaciones de lo más diversas, en las que se incluían  musicales, obras de teatro, humoristas, magos, y otras muchas artes escénicas. Todo o casi todo tenía cabida en estas salas, que entretenían al espectador entre actuaciones, alcohol, y buenos alimentos.

Lo que resultaba más atractivo de estos cabarets, era la posibilidad que los espectadores tenían de interactuar con los artistas a través de sus transgresores y atrevidos espectáculos.
Estos locales muchos de ellos clandestinos, acaparaban gran parte del tiempo que destinaban al ocio los parisinos, y causaron un boom en la época, lo que llevó a que se extendieran por las ciudades más importantes de Europa.
Antiguo "Moulin Rouge".
Si preguntamos en cualquier calle por el nombre de un cabaret de época, muchos contestaran Moulin Rouge… Y si es cierto, posiblemente sea el cabaret más conocido, pero existían otros muchos, que escapaban de los ambientes musicales y más comunes, ocultándose tras un halo de misterio un tanto peculiar.

Todos aquellos que querían degustar otras sensaciones, llamémoslas misteriosas u ocultas, podían desplazarse hasta el número 34 del Boulevard de Clichy (Paris), donde les esperaba el señor Dorville, en el “Cabaret du Néant”.
Este cabaret de la muerte, fue fundado en 1892 por Dorville, y sin llegar a alcanzar el éxito de otros como Moulin Rouge, sí que es cierto que tuvo cierto apogeo, principalmente debido a que se vivía en una época en la que el ocultismo estaba en su máximo esplendor, y era difícil no encontrarse al final de las cenas familiares con una ouija encima de la mesa.
Cueva de las Ofensas.
Este local contaba con varias salas que iban quedando a ambos lados de un lúgubre pasillo ambientado con todo tipo de cuadros y figuras, que advertían al espectador de lo que estaba por acontecer, a medida que el curioso visitante iba avanzando. El público podía disfrutar de salas como “La cueva de las ofensas” o “La cueva de los espíritus tristes”, que contaban con una decoración un tanto tétrica u horrenda, y en ellas cada noche iba cambiando la temática, eso sí, sin perder de vista todo aquello relacionado con el terror y la muerte, de lo que se encargaban espeluznantes personajes.
Cueva de los dos Espíritus Tristes.
Pero las salas que mayor encanto y misterio despertaban en el público de “Cabaret du Néant”, eran dos, la sala de intoxicación, y otra sala conocida como la sala de desintegración.

La sala de intoxicación es donde estaba situado el bar, una habitación donde se podía sentir un flujo tenebroso y envolvente, en el que huesos y calaveras formaban grandes lámparas que lograban generar un ambiente tenue a través de unas desgastadas velas, y en la que varios ataúdes usados con anterioridad hacían las funciones de mesas.
Sala de Intoxicación.
El teatro estaba situado en la sala de desintegración, y era esta estancia la que más impacto evocaba. En ella todas las noches los actores representaban sus personajes, personajes que con tonos sátiros se encargaban de encumbrar a la muerte, los espíritus o el más allá.

Uno de los números más famosos y esperado de la noche se producía también en esta sala, donde un actor escogía al azar a una persona entre el público, para realizar el “Pepper´s Ghost”. Este acto no era más que un simple truco de ilusionismo avanzado para la época, en el que el sujeto en cuestión, era convertido en esqueleto antes de desaparecer de la escena.
Sala de Desintegración. "Pepper´s Ghost"
Dicen los que lo visitaron que al salir del “Cabaret du Néant” la sugestión era tan grande que algunos eran capaces de ver “La Parca”, otros testimonios amplifican la leyenda del cabaret, comentando que no todos los actores pertenecían al mundo de los vivos, y que muchos de ellos eran espíritus que el mismo dueño del local, él señor Dorville, había invocado…
La parca."La muerte vestida de mujer"
Y hasta aquí llega nuestro especial homenaje al señor Dorville, y su particular culto a la muerte.

En la actualidad, la muerte ha pasado a un segundo plano hasta el punto de convertirse en un tema tabú, tal vez originado por el miedo que a muchos les produce el tener que encontrarse si o si, algún día de cara con ella, y es solamente en ciertos países de Sudamérica, donde aún se le añade cierto punto de frivolidad al tema.

Un saludo desde el otro lado amigos/as.

7 comentarios:

Julia Fatela dijo...

EXCALOFRIANTE PERO MUY ENTRETENIDO ME GUSTA MUCHOUN BESO DESDE MADRID JAVI.

SIR JABAT dijo...

Gracias Julia, un besote desde las entrañas de Cantabria. Muaks

SYLIANNE dijo...

Me ha encantado!! Genial como siempre!! Un saludo!

jairo F.Quindós dijo...

impactantes las imagenes sin duda

SIR JABAT dijo...

Me gusta que os guste, jejeje... Me están mal acostumbrando con tantos halagos. Salu2 amigos y GRACIAS.

Ruchy dijo...

esta muy interesante!
es el primer post que he leido!conoces en roma un sitio lleno de huesos de monjes muertos...voy a rt pra que mas gente lo vea esta muy bien!!!

JAVIER JABAT dijo...

Gracias Ruchy!!! Creo que te refieres a la cripta de los capuchinos... y no solo la conozco, sino que hace aproximadamente un año que he estado visitándola, solo que no he sacado tiempo de publicar una entrada sobre ello. Quizás en la próxima entrada hable de ella. Salu2